Criminologia - Objetos de estudio
Elementos del acto delictivo
Delito, Delincuente, Víctima y Control Social
Mi exposición de hoy tratara de mostrarles la interrelación de los cuatro elementos que conforman un acto delictivo, el delito, el delincuente, la víctima y el control social.
El delito en su dimensión objetiva y subjetiva,
y el delincuente.
Lo primero que se trata de estudiar son las causas que influyen de diversas maneras sobre la forma de actuar, que afectan el comportamiento propiamente de los individuos y que los impulsa a salir del estándar social de conducta establecido para ejecutar un hecho delictivo. La Pregunta clave sería entonces porque razón una persona comete un delito? y por defecto, que la hace proclive a cometerlo. Esta explicación de refiere a la parte objetiva del delito (el comportamiento), debemos incluir también la parte subjetiva que representa como perciben las otras personas el entorno y su el efecto en su diario vivir.
Ya que sería prácticamente imposible reducir la cantidad de delitos, sin saber con seguridad, cuál es la etiología real que genera el problema y como afecta a los integrantes de la sociedad.
Aceptado como verídico, tenemos que de forma global las tres principales causas que median en esta comisión son las biológicas, psicológicas y sociales que se dividen en una serie más amplia de causas y factores que dan una explicación más puntual a las diferentes situaciones relacionadas con el delito y sus componentes.
Específicamente esta ciencia se enfoca en los factores criminógenos que son los elementos que fomentan las actitudes no aceptadas socialmente y que pueden ser de origen endógeno, refiriéndose a lo propio al ser humano o exógenas que son las que se adquieren del entorno social. (Rodríguez, 1981).
Los factores endógenos, podemos dividirlos en tres categorías:
1. De origen biológico y somático: que son los que se adquieren en la fecundación, el embarazo o hasta los adquiridos durante el desarrollo de las diferentes etapas de la vida. Relacionados con la concepción no se puede dejar sin mencionar las anomalías en el ADN y el peso de la herencia genética que transmiten los padres y que puede condicionar a la persona a una predisposición para delinquir o actuar de ciertas maneras que combinado con un ambiente difícil exacerba la posibilidad de cometer los delitos.
2. La segunda categoría son los biológicos que alteran la psiquis: dentro de los cuales podemos mencionar los que afectan al sistema nervioso central ocasionados principalmente por un desequilibrio de la química cerebral y los que afectan al sistema endocrino por un mal funcionamiento de sus principales glándulas. El desequilibrio en ambos sistemas se relaciona con alteraciones de la toma de decisiones, cambio súbito de comportamiento, desarrollo de una personalidad antisocial y una propensión a cometer delitos con connotación violenta y en algunos casos hasta sexual.
3. En la tercera categoría entran los factores de origen mental que alteran la psiquis: que pueden generar en un individuo, una disfunción temporal o permanente entre estos están los factores psiquiátricas, relacionados con las enfermedades mentales, factores psicoanalíticos y psicológicos relacionados con la conducta, viéndose reflejados en trastornos de la personalidad, conductas antisociales, abuso de sustancias, estados de ánimo variables y cuadros ansiosos.
Factores exógenos
Que tienen relación con situaciones externas a la persona y pueden dividirse en causas propias del ambiente físico y las causas propias del ambiente artificial, las segundas porque es el resultado del constructo humano, por ejemplo, los barrios marginales, la zonas donde se muestra un hacinamiento aunado al deterioro físico del entorno, que resulta en la edificación de comunidades que excluyen por medio de la condición económica, cultural y la ubicación geográfica, a sus moradores donde es muy difícil desarrollar conductas deseables, un sentimiento de pertenencia y esto se ve reflejado en una interacción deficiente con su ambiente social.
Y entiéndese por deficiente, no la ausencia de estructuras sociales con las que relacionarse si no las características que tienen esas estructuras, porque aunque se quieran considerar como apoyo, si están en función de dar una educación en el aprendizaje de como desarrollar una carrera delictiva, es un inconveniente modelo antivalores a seguir que va a propiciar una inclinación las conductas desviadas.
Hago énfasis en el tema del ambiente artificial porque la sociedad actual también debe lidiar con el modelo cultural y de convivencia social impuesto por los medios de comunicación y redes sociales que han convertido las relaciones interpersonales en una interacción virtual por medio de mensajes y chats, donde las nueva generaciones viven en un mundo artificial con una vida paralela en internet donde en muchas ocasiones, no logran distinguir donde termina la fantasía y empieza la realidad. Esto genera la idea falsa de una vida donde se puede tener acceso a recursos económicos de manera fácil sin importar lo que haya que hacer para obtenerlos, hay una necesidad imperiosa de inmediatez para satisfacer necesidades superfluas que puedan compensar la sensación de felicidad o satisfacción a través de medios materiales o de reconocimiento social.
Víctima y control social:
Elaborando una relación entre la dimensión subjetiva del delito y su ligamen con la víctima se puede analizar a la segunda desde dos perspectivas, el temor de una persona por reconocerse víctima como consecuencia de haber sido afectada por un delito o la percepción de inseguridad que tiene esta al saberse expuesta y con una posibilidad real de ser la víctima un delito en cualquier momento.
El temor a la victimización, es inherente al ser humano por eso el concepto de víctima se establece a partir de la manifestación sobre lo que ha sufrido el individuo en un hecho criminal siendo esto la victimización primaria, que de manera directa afecta negativamente en la vida de las personas, la convivencia en comunidad y el desarrollo social por el temor de llegar a ser potenciales víctimas. Y a este hecho tendríamos que agregarle la victimización secundaria que se obtiene cuando el ofendido solicita a las autoridades pertinentes justicia por el agravio que ha recibido.
Otra parte de la problemática sería que además de no recibir la atención oportuna de su caso en el sistema judicial, agravando el sentimiento de inseguridad de la persona, los elementos necesarios para brindar ayuda y procurar la reparación del daño, en la mayoría de las entidades sociales carecen de disponibilidad inmediata de las herramientas necesarias, por ejemplo atención psicológica, protección según sea el caso, algún tipo de compensación, hasta inclusive el tratamiento médico representa un proceso de difícil acceso relacionado directamente con la falta de conocimiento o ausencia del control del entorno social relacionado al delito, los funcionarios que reciben la víctima no cuentan con las herramientas para atender la situación o carecen de empatía.
Referencias
Manzanera, L. R. (1979). Criminología.


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